miércoles, 27 de noviembre de 2013

Ejercicio Noviembre. Adictos a la escritura.


Había que casarse. Tener hijos. Eso era lo determinado, lo que todos parecían perseguir. Yo sin embargo, que no esperaba eso de la vida, finalmente caí.  Ella me atrapó con sus encantos y yo me abandoné al hechizo. !Qué infeliz…! Nada fue posible para contentarla. Demandas, demandas y más demandas siempre salían de su boca. Que si no la quiero, que si no la abrazo, que si no la ayudo…Llegar a casa después de 9 horas de trabajo para escuchar sus discursos. Me chillaba, me volvía loco con sus críticas. Todo lo que hacía parecía estar destinado a molestarme. Que lejos quedaban aquellos días en que me parecía un Ángel… ¿Cómo pude caer en aquella ensoñación? Ella tiene la culpa de todo. Si ella no me hubiera puesto de los nervios, ahora yo no estaría en esta situación. Si me hubiera escuchado…Pero ella nunca me escuchaba. Seguía chillando y chillando, y perdí el control. Ella tuvo la culpa. Y ahora juicios y más juicios y soledad. No aguanto esta soledad. Ella dejó de moverse, dejó de respirar. Ya no chillaba. La bruja ya no chillaba. Pero ella tiene la culpa. Si me hubiera hecho caso. Veinte años de condena. La echo de menos…Quisiera que estuviera aquí y me abrazara.